
Riego por aspersión
El riego por aspersión fija se basa en una red de cañerías enterradas o semienterradas que alimentan aspersores instalados en posiciones fijas. Estos emisores distribuyen agua en forma de lluvia artificial, cubriendo toda la superficie del cultivo de manera uniforme.
Es un sistema ideal para cultivos intensivos como papa, ajo, cebolla, pasturas, viveros, plantaciones hortícolas y floricultura. También se emplea en espacios verdes, áreas deportivas y zonas de producción bajo riego regular.

Su diseño requiere un estudio hidráulico detallado que contemple caudales, presiones, topografía y distribución del riego. Los aspersores pueden ser emergentes (ocultos en el suelo) o montados sobre soportes, según el uso y tipo de cultivo.
Ofrece un excelente control sobre la frecuencia y duración del riego. La cobertura completa del suelo permite garantizar humedad en toda la zona radicular, lo que favorece la germinación, el establecimiento de plántulas y el desarrollo uniforme del cultivo.
Es compatible con automatización, válvulas sectorizadas, sensores y controladores programables. Esto permite dividir el lote en secciones o "cuadros" de riego, optimizando el uso del agua y la energía.
Al tratarse de un sistema superficial, su eficiencia puede verse afectada por el clima: en días ventosos o muy cálidos, se generan pérdidas por
evaporación o deriva. Además, es importante mantener la presión de trabajo adecuada para asegurar la uniformidad.
Ventajas
Consideraciones
- Eficiencia reducida en condiciones climáticas adversas (viento o calor extremo)
- Requiere instalación profesional y estudio hidráulico preciso
- Inversión inicial superior a sistemas móviles
- Menor eficiencia hídrica en comparación con riego localizado
- Mantenimiento periódico de válvulas, filtros y aspersores para evitar obstrucciones




