Es una solución flexible y de rápida implementación. Puede instalarse en pocos días y trasladarse fácilmente entre lotes, lo que lo convierte en una excelente alternativa para riego temporal o rotativo. Es muy utilizado en cultivos extensivos, intensivos, sitios de ensayo y hasta campos deportivos.
Los enrolladores requieren presión de trabajo relativamente alta, lo que implica un mayor consumo energético por milímetro aplicado comparado con sistemas como pivote o SDI. Sin embargo, su sencillez operativa, portabilidad y versatilidad compensan esta exigencia en muchas situaciones.
Al ser transportables, presentan menor riesgo de inversión inicial: pueden revenderse o relocalizarse con facilidad si cambia la planificación del campo. Los distintos modelos permiten regar superficies desde menos de 1 ha hasta más de 5 ha por pasada, adaptándose a distintos tamaños de lote.