Enrolladores

El sistema de riego con enrolladores consiste en una estructura móvil que transporta una bobina de manguera de polietileno. Durante la operación, se desenrolla la manguera a través del lote, y luego se retrae automáticamente, arrastrando un carro con aspersor o barra de riego que aplica el agua sobre el cultivo.
El avance del carro y el retroceso de la manguera se realiza mediante una turbina hidráulica o un sistema mecánico interno, alimentado por la presión del agua. Este mecanismo permite ajustar la velocidad de retracción para adaptar la lámina aplicada al tipo de suelo y requerimiento del cultivo.
Es una solución flexible y de rápida implementación. Puede instalarse en pocos días y trasladarse fácilmente entre lotes, lo que lo convierte en una excelente alternativa para riego temporal o rotativo. Es muy utilizado en cultivos extensivos, intensivos, sitios de ensayo y hasta campos deportivos.

Los enrolladores requieren presión de trabajo relativamente alta, lo que implica un mayor consumo energético por milímetro aplicado comparado con sistemas como pivote o SDI. Sin embargo, su sencillez operativa, portabilidad y versatilidad compensan esta exigencia en muchas situaciones.
Al ser transportables, presentan menor riesgo de inversión inicial: pueden revenderse o relocalizarse con facilidad si cambia la planificación del campo. Los distintos modelos permiten regar superficies desde menos de 1 ha hasta más de 5 ha por pasada, adaptándose a distintos tamaños de lote.

Ventajas

Instalación rápida y portátil, ideal para múltiples lotes.
Requiere poca infraestructura fija.
Compatible con diversas fuentes de agua, incluso sin cañería permanente.
Bajo riesgo de inversión: componentes reutilizables y con buen valor de reventa.
Adaptable a terrenos irregulares donde otros sistemas no podrían operar.

Consideraciones

Requiere presión de trabajo elevada, lo que incrementa el costo energético.
Es semi-automático: necesita personal capacitado para operar y trasladar el equipo.
No ofrece la precisión ni automatización de sistemas como SDI.
Riesgo de deriva por viento o daño a cultivos sensibles si se usa cañón en vez de barra.
Mayor tiempo improductivo entre pasadas (en comparación con sistemas fijos)